
Por: Valentín Effendi
Que nadie se engañe. Si alguno entre ustedes se cree sabio, según este mundo, es mejor que se haga necio, para llegar a ser sabio; pues la sabiduría de este mundo es necedad a los ojos de Dios, pues sólo Él conoce cuán vanos son los pensamientos de los sabios.
Así que no se glorie nadie en los seres humanos, pues todo es nuestro, es de todos, la vida, la muerte, el presente, el futuro, todo es nuestro y nosotros somos de quien nos creó.
Amigos míos, no caigan en el error de creerse más perfectos y mejores que los demás, pues poco a poco les corroerá el alma el deseo de tener y tener y tener…
Lean lo que descubrí :
Estaba buscando aquel mundo perfecto que ya les describí antes y que, siendo parecido al nuestro, no requería de hegemonías ni de consumismo denodado como el nuestro. Cuando creí haberlo reencontrado, me percaté con cierta amargura que este encuentro no era el esperado. Se parecía a nuestra Tierra pero sus habitantes eran peores. Esa Tierra estaba plagada de seres egoístas, avaros, fanfarrones, soberbios, difamadores, rebeldes, ingratos, ateos, desnaturalizados, implacables, calumniadores, disolutos, despiadados, traidores, infatuados, más amantes de los placeres que de Dios, enemigos del bien, destructores de la Naturaleza, carentes de piedad, incapaces de reconocer la verdad, con apariencia de honestos pero de mente corrompida.
Recorrí sus continentes y países, sus pueblos y ciudades y en ningún lugar encontré afecto, respeto, justicia y caridad. Todo era odio y descalificaciones.
Busqué mi país y encontré insensatez, persecuciones y sufrimientos. La hipocresía se había apoderado de sus almas. Todos cantaban a un cielo azul y a un mar tranquilo y la verdad es que contaban con un cielo y un mar contaminados. La pobreza continuaba existiendo junto con el hambre, el saqueo y la maldita droga que ya tenía a los seres totalmente entregados a ella y a los malditos que se lucraban con su producción. Curiosamente, estos malditos eran los únicos que ayudaban a los pobres y miserables y, a su vez, eran protegidos por éstos..
Cosa aparte eran las pasiones políticas empeñadas en discusiones necias y estúpidas que engendraban altercados y matonaje.
Traté de huir lo más rápido posible, pues me llené de pánico al ver que esos humanos eran iguales a nosotros, todos eran nuestros dobles, como si nos mirásemos en un espejo, pero habían llegado a un estado en que todo el Mal se veía en sus ojos. La Maldad estaba asolando a esa Tierra.
Como era de esperar, de repente me encontré frente a mi “gemelo”. Era mi “anti-yo””. Me tuve miedo.
Éramos idénticos, salvo en su mirada que reflejaban una incontenible ira y furia asesinas que me hicieron temblar. Recordé que existen antimundos y antipersonas enteros hechos de antipartículas y logré alejarme y no tocarlo porque habríamos desaparecido ambos en un gran destello luminoso.
Esa era la otra Tierra.
Esa Tierra ya había engendrado a la Muerte.
Llegué a ella cuando estaba viviendo su último tiempo. En medio de maldiciones fue siendo abrasada por el fuego y aún continuaban odiando y culpando a la Naturaleza y al Sol por esta destrucción que ellos mismos originaron.
El fuego devorador, parecido al de mil soles, era el fuego nuclear desatado por de sus bombas. Fatalmente el planeta se desestabilizó y su norte magnético se modificó provocando terremotos y maremotos como nunca antes los hubo.
El proceso de destrucción tardó cuarenta días y cuarenta noches. Los pocos sobrevivientes, (muy pocos) no podrían recordar esta hecatombe debido al horrendo trauma que esto les causó.
Creo que pasarán muchas generaciones para que la Vida se recupere en esa Tierra.
Les narro este hecho sin pretender una creación artificiosa de mi parte, sólo espero que esto nos sirva como un ejemplo para que en nuestra Tierra no se produzcan estos efectos.
Afortunadamente, pese a que esa Tierra gira alrededor de un Sol y cuenta con un satélite llamado Luna, tiene algunas diferencias con nosotros.
Nuestra Tierra, también gira alrededor de un Sol.
Pero tiene dos Lunas

que bueno me gustaron tus cuentos sigue asi