Fagor comenzó graficando este principio en el ámbito casero: "cuando la necesites, tu ropa deportiva estará en el lavado".
No
es tan radical como el "cuando algo puede salir mal, saldrá mal" de
Murphy. No, Murphy queda para el caos total, la seguridad absoluta de
que lo que puede ir mal, saldrá peor. El Transantiago, por ejemplo.
Fagor
se limita a la inoportunidad concreta, a esa "mano inteligente y
oscura" que se ocupa de encontrar el momento justo en que aquello tan
improbable que sucederá, sea inconveniente. Requisito fundamental es
que aquel improbable hecho sea positivo y deseado por el afectado, a
cualquier hora, cualquier día, de cualquier manera, menos en el momento
y forma en que ocurrirá. "Ojalá que la floja de mi mujer se molestara
en lavarme la ropa de vez en cuando" - habrá pensado Fagor. De esta forma:
- Un dato o información relevante y necesario para un trabajo/investigación, no será encontrado hasta después de que el mismo haya sido entregado y calificado, frecuentemente con nota deficiente.
- Un posible empleador te llamará cuando te encuentres en una entrevista de trabajo (para el que terminarán eligiendo a un cadidato mejor calificado), con el celular apagado.
- El hombre/mujer de tu vida tocará a tu puerta, y será tu marido/esposa quien le abra.
- Un admirador secreto te enviará chocolates en el segundo día de tu dieta.
La
lista es infinita. La vida misma es el ámbito de acción del sádico
principio. Si, sádico. Alguien, en alguna parte, está riéndose de tí; "¿no querías chocolates?" "¿no esperabas al amor de tu vida?" "¿no quería pega el wevoncito?"
También,
- Bon Jovi vendrán a Chile el día en que su fan chilena se encuentre defendiendo su tesis, y
- Cuando el ocio te lleve a descubrir un brillante principio - como el de la inorpotunidad - descubrirás, por supuesto, que a alguien se le ocurrió primero.

De verdad que es dificil saber de que hablas
el correo está disponible para atender cualquier duda...
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KTF